Empecemos por precisar que la intención de compartir algunos de los hallazgos identificados en el análisis del caso que nos ocupará, es la de poner en evidencia que la verdadera gestión del riesgo NO radica en el cumplimiento normativo, si no, en la efectiva identificación de los riesgos presentes en la Entidad o empresa de que se trate.

En efecto, desde la experiencia hemos comprobado que la verdadera gestión de riesgos no depende del cumplimiento de los controles. La correcta gestión depende realmente, del entendimiento de la posibilidad de que los productos o servicios puedan ser utilizados para lavar dinero.

Es decir que, el contar con políticas, criterios y procedimientos de PLD no es suficiente, si estas no derivan del debido conocimiento de las amenazas y riesgos presentes en cada una de las fuentes generadoras que caracterizan y particularizan la operación de nuestro cliente. Porque dichas políticas deben estar ligadas a procedimientos específicos para cada riesgo.

Para conseguir lo anterior, que, además, es evidencia legal a favor de nuestro cliente en caso de que se llegare a presentar alguna eventualidad de tipo judicial; señalaremos algunas de las anomalías y/o deficiencias detectadas en el caso en el que estamos trabajando. Las presentamos como claves, porque de tal manera nos han servido para detectar operaciones sospechosas de manera oportuna:

  • Contexto.

Conocer el contexto general en donde se desarrolla la actividad de nuestro cliente para detectar las amenazas del sector presentes en ese lugar. Toda vez que, pueden variar por zona geográfica, por tipo de proveedores con los que interacciona, productos, consumidores e incluso, la forma de pago.

  • Segmentar.

Por tipo de clientes en función de su actividad económica o profesión, por el tipo de productos y servicios que cada segmento consume más, así como el canal mayormente utilizado, los montos comunes a cada categoría, moneda y la forma de pago.

La segmentación debe hacerse por cada fuente o elemento de riesgo: clientes y usuarios, productos y servicios, canales, etc…

  • Analizar las variables.

Como resultado de la segmentación obtendrás información relacionada con los patrones de consumo y umbrales de cada segmento, de forma tal que, alguna variable inusual te aportará material para parametrizar alertas efectivas.

Recuerda que no puede haber un debido conocimiento del mercado en el que opera nuestro cliente, sin conocer los rangos que caracterizan a cada segmento.

  • Analizar para detectar.

Una vez que cuentes con las alertas, podrás contar con la materia prima para analizar si la operación es sospechosa y en su caso, determinar la procedencia del reporte correspondiente.

Adicionalmente, para reforzar el análisis del caso que activó la alerta, pudieras usar algunas de las técnicas disponibles para el tratamiento de ROS, tales como:

  • Seguimiento
  • Compulsa
  • Comprobación
  • Cálculo
  • Indagación
  • Confirmación
  • Revisión selectiva

Espero que la información te sea de alguna utilidad. Coméntanos por favor. ¡Saludos cordiales!