En el contexto financiero y comercial actual, entender qué es PLD (Prevención de Lavado de Dinero) no es solo una cuestión de ética, sino una necesidad legal de supervivencia para las empresas en México. La Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI), establece una serie de obligaciones estrictas para quienes realizan actividades vulnerables.
Pero de igual forma, la propia normativa ofrece una vía de regularización: derivada del Artículo 55, que si bien, ya existía antes de la Reforma a la Ley antilavado, posterior a ella tomo una relevancia aún mayor, no limitando el beneficio a la condonación de una infracción, si no a la TOTALIDAD de omisiones acumuladas, siempre que el sujeto obligado reconozca expresamente la falta.
El beneficio de la condonación de multas
El mayor atractivo de este programa es la condonación de multas. La autoridad puede “perdonar” sanciones económicas que, en materia de antilavado, suelen ser sumamente onerosas, siempre que las infracciones:
- Sean corregidas voluntariamente, y
- Se subsanen antes de que inicie el procedimiento de verificación.
Conocimiento práctico: La base del cumplimiento
Para acceder a estos beneficios, es indispensable dominar la normativa en prevención de lavado de dinero y conocer los criterios del SAT, no basta con querer corregir; hay que saber cómo hacerlo. El paso fundamental es contar con un programa de Autocorrección, que te permita revisar y corregir el cumplimiento de manera sistemática, el cual debe incluir:
- Identificación de Operaciones Vulnerables: Llevar un control y registro de actividades vulnerables y saber exactamente qué actos son sujetos de la normativa PLD y disparan la obligación de identificar al cliente (umbral de identificación)
- Presentación de Avisos: Conocer los umbrales de aviso y contar con mecanismos de acumulación, así como tener claro los criterios de riesgo para la presentación de avisos de 24 horas; esto último observado en la Evaluación Nacional de riesgos del 2023.
- Manual de políticas y criterios para identificación y conocimiento del cliente: Es importante contar con políticas definidas, no solo conforme a la Ley aplicable, si no ajustarlas a los procesos reales del sujeto obligado, para que este Manual se convierta en una herramienta que mitigue sus riesgos.
- Capacitación en Lavado de Dinero: La ley exige que el personal involucrado esté actualizado. En la normativa para garantizar que el cumplimiento se lleve a cabo bajo los estándares de las visitas de verificación realizadas por los auditores del SAT.
- Resguardo de Información Mantener la documentación por un periodo de 10 años.
Riesgos de no regularizarse
Ignorar la Ley Federal de Prevención de Lavado de Dinero puede derivar en multas que ponen en riesgo la continuidad del negocio. Por ejemplo, un solo aviso no presentado (pasados los 30 días siguientes a que debió ser presentado) puede traducirse en la obligación de pago de $1,173,100.00 y hasta $7,625,150.00 (10,000 a 65,000 UMAS) por omisión, o del 10% al 100% del valor de la operación, y no es ser fatalistas, basta con leer el artículo 54 de la Ley. Un error administrativo del pasado puede convertirse en la quiebra de tu negocio mañana.
La prevención contra el lavado de dinero no debe verse como una carga, sino como una protección. Por lo que contar con capacitación y asesoría especializada se convierte en un mitigante indispensable.
¿Necesitas ayuda para implementar tu programa de Autocorrección?
Muchos sujetos obligados cometen el error de intentar autocorregirse sin un mapa, lo que a menudo alerta al SAT sobre errores que ni siquiera sabían que tenían.
El primer paso para la condonación es un diagnóstico profundo de tu situación actual. Un programa correctivo con errores desperdicia el beneficio de la condonación de multas de forma definitiva.
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