En julio de 2025 fue aprobada la reforma a la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI), que establece una nueva obligación para todos los Sujetos Obligados: contar con procesos claros y políticas definidas de selección y evaluación de personal.
A partir de enero de 2026, esta disposición será exigible y, lo más relevante, sus procesos serán auditables. Esto implica que las autoridades no solo podrán revisar al personal contratado en 2025 o 2026, sino también realizar auditorías sobre contrataciones y procesos de años anteriores, lo que representa un riesgo significativo para aquellas organizaciones que no cuenten con controles sólidos en esta materia.
¿Por qué es importante?
El personal es el primer punto de contacto entre la organización y la operación diaria. Procesos poco claros o inexistentes abren la puerta a omisiones, justificaciones de desconocimiento de responsabilidades e incluso a la incorporación de colaboradores no alineados a la cultura y objetivos de la empresa, lo cual incrementa la vulnerabilidad frente a sanciones y riesgos legales.
Contar con procesos claramente definidos y políticas alineadas a la cultura y a las operaciones de la empresa no solo asegura el cumplimiento de la norma, sino que también:
- Reduce riesgos en la operación diaria.
- Garantiza que los colaboradores sepan qué deben hacer y para qué.
- Ofrece herramientas para un cumplimiento efectivo de la Ley.
- Convierte el cumplimiento en un valor agregado para la empresa.
Nuestra propuesta
En De Bengoa, Abogados en PLD, a través de nuestra División de Evaluación e Incorporación de Talento, ayudamos a los Sujetos Obligados a diseñar, implementar y evaluar procesos y políticas de selección y evaluación de personal, siempre en apego a la normatividad y a la cultura organizacional de cada cliente.
Nuestro objetivo es que el cumplimiento no sea una carga administrativa, sino una herramienta que fortalezca la seguridad, confianza y competitividad de su organización.
Hoy más que nunca, es momento de revisar los procesos de evaluación e incorporación actuales, identificar áreas de mejora y anticiparse a las auditorías. El cumplimiento en esta materia no es opcional: será revisado, verificado y sancionado en caso de incumplimiento.
