La reciente reforma a la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI) amplía de forma significativa las obligaciones en materia de prevención de lavado de dinero. Entre los nuevos requerimientos destacan las evaluaciones de riesgo, manuales internos actualizados, programas de capacitación y auditorías periódicas.

Por lo que las empresas que realizan actividades vulnerables deben comenzar a prepararse desde ahora para evitar retrasos cuando entren en vigor las Reglas de Carácter General que emitirá la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Estas reglas definirán la forma en que deberán implementarse las evaluaciones de riesgo, los manuales de cumplimiento, la capacitación del personal, los sistemas de monitoreo automatizado y las auditorías anuales.

Mientras tanto, es un buen momento para fortalecer el marco interno de tu organización con base en los siguientes ejes:

1. Implementar un enfoque basado en riesgos  

El nuevo modelo exige que los sujetos obligados comprendan los riesgos específicos de su operación.

La ley define el riesgo como la probabilidad de que las actividades vulnerables sean utilizadas para delitos relacionados con recursos de procedencia ilícita.

Cada empresa deberá desarrollar una metodología de identificación de riesgos, considerando factores como:

  • Tipo de cliente
  • Ubicación geográfica
  • Naturaleza del producto o servicio
  • Patrones de transacción

Con esa información será posible establecer medidas proporcionales al nivel de exposición detectado y anticiparse a los criterios que definirá la SHCP.

2. Actualizar y fortalecer el manual antilavado

El manual interno ya no puede limitarse a procedimientos básicos.

Deberá incluir políticas claras de cumplimiento, lineamientos específicos para el trato con Personas Políticamente Expuestas (PEP) y criterios homogéneos para grupos empresariales con filiales o subsidiarias en el extranjero.

Una revisión o rediseño oportuno del manual facilitará la adaptación a las nuevas exigencias.

3. Capacitación y selección de personal

La reforma da un papel más relevante al representante de cumplimiento, quien deberá recibir capacitación anual y contar con conocimiento actualizado de la normativa.

También se introduce la obligación de establecer procesos de selección y formación continua para todo el personal involucrado en la atención a clientes o en la prevención de operaciones con recursos ilícitos.

4. Incorporar sistemas automatizados de monitoreo

Otra novedad importante es la implementación de mecanismos automatizados que permitan monitorear operaciones de manera constante.

Estos sistemas deberán identificar transacciones inusuales, acumulación de operaciones y aplicar seguimiento intensificado a clientes de alto riesgo o PEP.

Aunque todavía no son obligatorios, las empresas pueden comenzar a evaluar proveedores tecnológicos y revisar sus procesos internos para facilitar su adopción futura.

5. Prepararse para auditorías anuales

La auditoría antilavado dejará de ser opcional.

Los sujetos obligados deberán someterse a una revisión anual que evalúe la eficacia de sus controles internos.

Si el nivel de riesgo es alto, la auditoría deberá realizarla un tercero independiente; si es bajo o medio, podrá realizarse de forma interna.

Comenzar a documentar operaciones, expedientes y políticas será clave para superar con éxito la primera revisión formal.

6. Anticiparse al calendario oficial

Según el artículo tercero transitorio del decreto, la SHCP tiene 12 meses a partir de la entrada en vigor de la reforma —es decir, hasta julio de 2026— para emitir las Reglas de Carácter General que detallarán los procedimientos, plazos y alcances de cada obligación.

Aunque su cumplimiento no será inmediato, es previsible que las nuevas disposiciones empiecen a aplicarse poco después de su publicación.

Por ello, lo más recomendable es aprovechar este periodo de transición para revisar políticas internas, capacitar al personal y fortalecer los mecanismos de control.

De esa manera, tu empresa estará lista para cumplir plenamente cuando las nuevas obligaciones entren en vigor.

En De Bengoa Abogados acompañamos a las organizaciones con una visión de 360°, ayudándolas a cumplir con la normativa antilavado de forma práctica, eficiente y adaptada a su operación.